¿Sabías que tu salud mental se ve reflejada en cada acción que asumes dentro de tu cotidianidad? De forma genérica se pudiera decir que dicha salud mental se basa en el equilibrio de una persona frente a su entorno sociocultural. Cuando sumas pensamientos negativos a tu día a día, también estás añadiéndolos a tu trabajo, intelecto, relaciones personales, sexuales y calidad de vida. 

Por ello te cuento tres puntos indispensables para salir de este bache emocional: 

1. ¡No todo lo que piensas es real!

Es usual que las personas fomenten “películas” o escenas que realmente no han ocurrido, de hecho, al menos el 80% de las cosas fatalistas que imaginamos no suceden. De forma directa trabajos en angustiar nuestra mente por supuesto que realmente son sencillas hipótesis creadas por nuestros miedos, lo que se podría traducir en energía malgastada. 

2. Evita conectar tu realidad con vivencias negativas 

El pensamiento negativo suele conectarse a vivencias pasadas: traumas, miedos, angustias, malas experiencias y demás momentos desagradables. En ocasiones estas memorias que quisieras olvidar se “reactivan” sin previo aviso y generan nuevamente esas hipótesis vacías.   

3. Busca ayuda de un profesional para contrarrestar tus pensamientos negativos

A los pensamientos negativos se les podría normalizar hasta cierto punto, es decir, sentir temor podría ser lógico en ciertos contextos, como un trabajo nuevo, una pareja nueva y demás escenarios en donde te puedas sentir inexperto. Ahora bien, crear y fomentar pensamientos negativos de forma constante y patológica, no es normal. 

Es fundamental buscar ayuda de un especialista en la materia, personas capaces de ayudarte a fomentar el amor propio, conexiones con tu pareja y demás relaciones interpersonales. 

Si deseas obtener más información sobre cómo evadir los pensamientos negativos y plantarte como una persona llena de éxito, no dudes en contactar conmigo. Forma parte de mi comunidad y bríndate una mejor calidad de vida.